Ama a tu prójimo como a ti mismo: Consejos para ayudar

Ama a tu prójimo como a ti mismo – es uno de los mandamiento que más nos cuesta cumplir. Y cuando queremos ayudar, lo intentamos pero no vemos resultados ¡Es lo peor! 

No sé cual de las dos situaciones es peor, si luchar contigo mismo para amar a tu prójimo o querer ayudar a alguien pero no saber cómo hacerlo. Ambas situaciones son difíciles, sin embargo Dios no nos coloca cargas que no podamos llevar ¡Así que continuación te dejo algunos consejos que te ayudarán sin importar cual sea el caso!

Ama a tu prójimo como a ti mismo y cómo ayudar a los demás

Lo dijo Jesús en Mateo 22: 39, debemos amar a las demás personas, algo muy fácil de hacer con algunos seres queridos ¡Pero casi imposible si hablamos de alguien que no conocemos o si se trata de un enemigo!

Ama a tu prójimo como a ti mismo: Consejos para ayudar a los demás

Para ayudar a cumplir con este mandamiento te comparto algunos consejos muy efectivos:

1. Ora y sé sincero con Dios, dile que no puedes amar a alguien porque no lo quieres perdonar, porque sientes rencor… o porque simplemente no quieres. Sin embargo quieres ser obediente ¡La confesión es el paso más importante! y dile que te ayude.

2. Comienza dejando de hacer lo malo. Si bien es cierto que aún no lo puedes amar, ir y dar un abrazo, desear bien… comienza dejando de hablar mal de esa persona, deseando mal y cualquier otra cosa que hagas. Es más fácil eso que ir y demostrar amor de otra manera ¡Es un gran paso!

Si sigues estos consejos y perseveras te darás de cuenta que poco a poco se te irá haciendo más fácil demostrar amor. Llegará un momento en el que tendrás que demostrar el amor aunque no quieras, mientras más te niegues a lo sientes y seas obediente mejores resultados tendrás. La principal muestra de amor para una persona es predicar a Cristo para que su vida cambie.

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Cómo ayudar a los demás – Ama a tu prójimo como a ti mismo

De seguro te ha pasado que quieres ayudar a alguien pero no tienes los recursos para hacerlo. En este caso lo mejor es orar por esas personas y aconsejar según la palabra de Dios. Aunque no parezca tan valioso, es lo más valioso que alguien puede hacer.

Si has estado ayudando a alguien pero no ves buenos resultados. Tus consejos no funcionan, la persona sigue igual ¡Y te frustras! debes entender que el cambio lo hace Dios. Nosotros solo somo instrumentos.

Solo debes velar por se un buen instrumento. Y para ello quiero compartir contigo algunos mensajes que escribí en diferentes días de mi vida devocional, que lo podemos ver como 3 consejos para ser un mejor instrumento y así el cumplimiento de «Ama a tu prójimo como a ti mismo» sea más efectivo.

1. No te dejes llevar por los sentimientos

¡Ánimo! «Mi carne y mi corazón desfallecen;

Mas la roca de mi corazón y mi porción es Dios para siempre» Salmos 73:26 

Hay algo que se nota mucho en los salmos, y partes específicas de la biblia, y es el no dejarse llevar por lo que sentimos, sino por la confianza en Dios. Recordamos aquel hombre que dijo “Creo Señor, pero ayúdame en mi incredulidad

¿Creía o no creía? Es confuso, pero entendemos porque lo hemos vivido, que hay momentos donde nuestra fe disminuye, nuestro ánimo nos hace sentir muy mal, pero en el fondo tenemos esa confianza en Dios. 

Igual sucede con este salmo y muchos más, el autor expresa lo mal que se siente sin embargo luego alaba el nombre de Dios y demuestra su confianza en él. Así debemos ser nosotros, a pesar de las malas situaciones debemos seguir adorando el nombre de Dios y declarando que confiamos en Él, aunque nuestro corazón y nuestra carne no nos los permitan. 

«Solo así no dejarás de ayudar a pesar del desánimo por no ver resultados buenos, o porque simplemente amaneciste de malas»

Debemos saber que aunque nuestra carne y nuestro corazón estén de lo peor, nuestra firmeza está en Dios y el nunca enferma, nunca se desanima y siempre nos levanta. 

2. Debo oír bien y saber en qué creer 

Juan 5:24 «De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida…

Oír y creer son dos cosas muy importantes. Tanto así que puede determinar nuestra muerte y nuestra vida. Así que si consideras que tu familia está muerta y quiere que se restaure, pero sigues escuchando y creyendo cualquier cosa, no te extrañes que siga igual. 

¡Debemos hacer todo lo contrario! y es oír la palabra de Dios, creer en ella porque allí hay vida y restauración ¡Si comienzas a oír la voz del hijo de Dios muchas cosas en tu vida van a resucitar! porque si aún después de la muerte esa voz trae resurrección, ahora en este momento también, «Ni que fuera más difícil resolver tu problema, que morir en la cruz por perdón de nuestros pecados» 

Así que no pretendas ayudar a alguien si no oyes para ti mismo la palabra, y si no utilizas la palabra para ayudar a esa persona ¡Ella es el único instrumento que te puede ayudar!

3. Dios quiere que yo sea transformado para luego ser un instrumento ¡Debo dejar el juicio!

Cuando seamos lo suficientemente humildes para escuchar un consejo, un mensaje, una reflexión… y aceptar que somos los primeros en tomarlo, reflexionar, cambiar… sin mirar a nuestro prójimo que también lo necesita (porque también comete errores) ¡Ese día nuestra vida cambiará, seremos edificados… y seremos un medio de bendición y edificación para otras personas! porque dice Mateo 7:3 

«¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?» 

Seamos humildes, cuando te digan cosas como “Desear lo ajeno y amargarse por no tenerlo es pecado”, no pienses en tu vecino que tiene envidia, y aunque estés seguro que en ti no hay envidia, medita un buen tiempo en esa palabra, analiza tu vida… y aprovecha el consejo al máximo ¡Siempre tenemos algo que mejorar! ya luego podemos ser un canal para bendecir y edificar a otras personas. 

«Y este mensaje no es para mi vecino, ni mi amigo, familiares o compañeros… Este mensaje es para mí, meditaré en él, porque aunque considere que muchos los necesitan, tengo que ser el primero en vivirlo» 

¿Qué tal si dices tú lo mismo? no te avergüences por tener fallas, solo reconoce, cambia y serás una mejor persona como Dios quiere que seas

Puede que estés tratando de ayudar a alguien porque consideras que está haciendo algo mal, y terminas haciendo juicio. Ayuda sin juzgar, y trabaja en transformar tu vida para que al mismo tiempo vayas transformando como instrumento en la manos de Dios a otros.

Si sigues estos consejos estoy seguro que vas a poder cumplir con lo que dijo Jesús de ama a tu prójimo como a ti mismo, y podrás ayudar a los demás sin problema. ¡Un abrazo y bendiciones!

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